Manuel Sánchez Breis llegó al Real Murcia con cierta polémica por su década como gestor deportivo en el FC Cartagena pese a su declarado murcianismo. Tras el cierre del mercado de fichajes valoró positivamente la plantilla que se armó para Sergi Guilló: "Estamos muy satisfechos de la plantilla que hemos conseguido formar. Tiene todos los mimbres para defender con honor el escudo del Real Murcia, que tiene una gran exigencia. Hay gente que le hace mucha ilusión jugar aquí. Es una plantilla equilibrada. Tanto el cuerpo técnico como la plantilla nos da argumentos para pelear de tú a tú con cualquiera. Estoy muy contento con lo que hemos traído. Nosotros tenemos una suerte. Cuando llamas a un jugador, tanto al futbolista como al representante se le ponen las orejas tiesas. Valoran venir aquí. Como director deportivo eso te hace afrontar una operación con cierto optimismo e ilusión. Hemos firmado un buen número de nuestras primeras opciones que teníamos en mente en mayo cuando empezamos a trabajar".

La dirección deportiva no quiso firmar otros sub-23 para no frenar el progreso de una cantera que lleva dos años jugando Copa del Rey juvenil y un Imperial que ascendió al cuarto escalafón del fútbol nacional: "El trabajo que se está haciendo en el club en las bases merece un respeto y darle un voto de confianza. Hay muchos jugadores que han hecho la pretemporada y algunos de ellos van a ser importantes en el primer equipo. Estamos apostando por gente de la casa".
Uno de los objetivos de los nuevos responsables deportivos del Real Murcia es que Nueva Condomina sea un fortín y no se vayan puntos del estadio. Es una de las obsesiones de Breis y Guilló, cambiar esa dinámica que las últimas temporadas ha motivado una sangría de puntos impresionante como locales.
Aunque no lo dijo (ni lo dirá seguramente), Breis tuvo que amoldar el presupuesto de manera férrea por el control del administrador concursal. Sí ha tenido que lidiar con ciertas limitaciones que no hubieran existido de no estar el Real Murcia en pleno concurso necesario de acreedores. El proyecto a tres años ya no es solo para quitar presión al club, también para ayudarlo en un periodo en el que tendrá que pagarse la deuda histórica.

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