El proceso para resolver la situación financiera del Real Murcia ha sufrido un nuevo contratiempo tras tumbarse el segundo plan de restructuración. A los dos días de presentar el Real Murcia las alegaciones a las tres impugnaciones, la jueza ha dictado sentencia (no es recurrible). El Real Murcia presentó un segundo plan de reestructuración de deuda dentro del nuevo marco de la Ley Concursal. Ese plan pretendía reorganizar la deuda del club con distintos acreedores y permitir que la entidad siguiera funcionando. Sin embargo, tres acreedores impugnaron el plan (Málaga CF, Mauricio García de la Vega y One Management) y el asunto llegó al juzgado. La jueza María Dolores de las Heras decidió no homologar el plan, lo que en la práctica significa que lo anuló. El plan no está bien construido porque la delimitación de los acreedores afectados (perimetrización) no está justificada correctamente. Este tipo de problemas de perimetrización está siendo uno de los mayores conflictos en la nueva Ley Concursal en España. Muchos planes de reestructuración están cayendo precisamente por esto.
La rueda de prensa del consejo de administración del Real Murcia no aclaró prácticamente nada. Felipe Moreno mostró su preocupación y se vio superado por los acontecimientos: "La cosa está muy caliente. Aquí nos hinchamos a trabajar todos los días y vamos para atrás". Higinio Pérez Mateos no fue capaz de explicar con claridad didáctica lo ocurrido y por estrategia tampoco pudo desvelar sus próximos movimientos.

El motivo principal de la sentencia
La jueza consideró que el plan no respetaba correctamente los derechos de algunos acreedores. En la ley concursal actual, cuando una empresa presenta un plan de reestructuración:
1. Los acreedores se agrupan en clases (por ejemplo: financieros, públicos, comerciales, etc.).
2. Cada clase debe votar el plan.
3. Si el plan perjudica de forma injusta a una clase, el juez puede tumbarlo.
Y eso es lo que ocurrió.
Qué vio mal la jueza
La sentencia viene a decir, en términos sencillos:
· El plan trataba de forma desigual a acreedores que estaban en una situación similar.
· Algunos acreedores asumían sacrificios mayores que otros sin una justificación suficiente.
· Eso vulneraba el principio de paridad de trato entre acreedores.
En otras palabras: El plan no repartía el esfuerzo de forma equilibrada. Los impugnadores echaron en cara los recientes acuerdos con la Liga y Enrique Roca. La jueza no dijo que el Real Murcia fuera inviable ni que debiera entrar en concurso. De hecho felicitó al nuevo presidente por sus esfuerzos económicos. Simplemente señaló que el plan concreto presentado no cumplía correctamente la ley concursal. Por eso lo rechazó. La jueza tumbó el plan porque la forma en que el Real Murcia agrupó a los acreedores y construyó las votaciones permitía que el accionista mayoritario aprobara el plan casi por sí solo, lo que vulneraba las reglas de la ley concursal.
A por un tercer plan
El tercer plan de reestructuración que prepara el club no podrá presentarse antes del próximo 25 de julio, lo que retrasa nuevamente la posibilidad de cerrar de forma definitiva el conflicto con los acreedores.
Según ha trascendido en los últimos días, la entidad grana continúa trabajando en una nueva propuesta que permita reorganizar la deuda histórica del club dentro del proceso concursal. Sin embargo, los plazos administrativos y jurídicos han impedido que ese documento esté listo a corto plazo, por lo que su presentación se pospone varias semanas. Sí se han adherido algunos acreedores al plan competitivo.
Este escenario mantiene al Real Murcia en una situación de incertidumbre institucional, aunque desde el club se insiste en que la entidad se encuentra al corriente de sus obligaciones con las administraciones públicas y con sus empleados, un aspecto clave para garantizar la continuidad de la actividad deportiva. Y así es, se pagó a Hacienda y Seguridad Social y en los tres años en el mandato de Felipe Moreno todos los pagos corrientes están al día (incluidos empleados).
Además, al mantenerse al día en estos compromisos, no existe riesgo inmediato de concurso de acreedores, lo que otorga cierto margen al club para culminar la elaboración del nuevo plan. Esto garantiza que no se pueda instar un concurso necesario por insolvencia, algo que trata de hacer el administrador judicial que gobierna el Málaga CF (una deuda de unos 120.000 euros).
El objetivo de la dirección del Real Murcia es presentar una propuesta definitiva que sea viable y aceptada por los acreedores, algo que no se consiguió en los intentos anteriores. El retraso, no obstante, vuelve a prolongar un proceso que el murcianismo lleva años esperando que llegue a su desenlace.
De este modo, el futuro económico del Real Murcia continúa ligado a la aprobación de un plan de reestructuración que permita al club estabilizar definitivamente su situación financiera y mirar al futuro con mayor tranquilidad institucional.
Para que el tercer plan prospere, el equipo jurídico del Real Murcia tendrá que presentar un plan:
· con perímetro de acreedores claro
· con clases correctamente formadas
· sin depender solo del socio mayoritario
· con trato equilibrado entre acreedores
· y con viabilidad económica creíble
Si corrige esos puntos, las probabilidades de homologación aumentan mucho. El tercer plan suele tener más posibilidades de éxito, porque el juzgado ya ha dejado muy claro qué errores no volverá a aceptar. En muchos casos de la nueva ley concursal, el segundo plan cae… y el tercero acaba homologándose.
ASÍ ESTÁ LA DEUDA DEL REAL MURCIA (26 millones de euros) · 11 de marzo de 2026
- Deuda histórica desde 2009: 10,7 millones euros
- Deuda tras las ampliaciones de capital canceladas desde 2018 al ganar Mauricio García de la Vega: 11,3 millones de euros
- Intereses con las administraciones públicas tras el pago de la deuda: 4 millones de euros (podrían ser menos, se están calculando)

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